Cañón de Talampaya

Dentro del Parque Nacional Talampaya, el sector del Cañón de Talampaya es el atractivo más importante y de mayor belleza escénica. Allí las actividades se desarrollan en horarios y grupos organizados, siempre acompañados de un guía local lo que ha permitido mantener el recurso turístico en excelentes condiciones de conservación y preservación.

Temperaturas y lluvias

La gran amplitud térmica predomina tanto en verano como en invierno. Son frecuentes las sensibles variaciones de temperatura durante el día, y con respecto a la noche las diferencias son notorias.

Los veranos son cálidos, con máximas que pueden superar los 38º C de sensación térmica al sol, e inviernos con mínimas de 0 º C y en algunas oportunidades bajo cero. Los meses con probabilidad de temperaturas más bajas van de junio a septiembre.

Los vientos soplan durante todo el año. Los más frecuentes son los del cuadrante noroeste, oeste, y sudeste, siendo el viento zonda uno de los más enérgicos.
Esta zona se caracteriza por su bajo porcentaje de humedad ambiente, salvo en verano cuando suelen producirse lluvias. El promedio anual de precipitaciones en la región es de 150 a 170 mm.

En caso de lluvia o viento zonda se cierra el acceso a excursiones dentro del Parque Nacional.

Consejos Útiles

Realice el paseo llevando una botella de agua, buena protección solar, calzado adecuado (zapatillas o botas de trekking) y ropa liviana. En los meses de invierno lleve un abrigo, puede ser de polar o dubet, utilice gorra o sombrero y anteojos para la protección solar.

Recomendamos todo el año llevar abrigos “en cebolla” para que pueda quitarse a medida que va haciendo más calor y abrigarse cuando va bajando la temperatura.

Planifique su Viaje

El Cañón de Talampaya recibe aproximadamente 70,000 visitantes al año, éstas aumentan durante los meses de invierno, aunque en el otoño y primavera empiezan a ser cada vez más frecuentes. Es necesario realizar reserva previa a través de nuestro sistema de reservas online para poder asegurar su lugar en las excursiones ya que existe una capacidad de carga limitada por día de visitantes. 

En los meses de temporada alta es necesario tener reserva de alojamiento en las localidades cercanas. O bien, consultas de acampe para los visitantes que desean pasar la noche y deslumbrarse con uno de los cielos más diáfanos de Argentina.

La época con menos cantidad de visitantes es la que va de Diciembre a Marzo por lo cual recomendamos visitar el parque en esta época ya que el disfrute de los servicios y del paisaje es óptimo.

Para no tener inconvenientes para tomar las excursiones, sobre todo en las temporadas altas, le recomendamos realice su reserva en nuestro Sistema de Reservas online de esta página web.

Proteja la Fauna

Mantenga silvestre nuestra fauna…
Evite alimentar a los animales: una vez que un animal salvaje come alimento provisto por humanos, se vuelve adicto. Este hábito puede producirle la muerte.

Mantenga distancia: no deje que los animales se acerquen. Si bien muchos de ellos están acostumbrados a la presencia humana, puede ser peligroso.

Mantenga silencio: cuanto mayor es el silencio, aumenta la posibilidad de observar y apreciar a las diferentes especies animales que existen en el parque.

Importante

En el Parque Nacional Talampaya no está permitido el ingreso con mascotas por el impacto directo sobre fauna y flora locales

Acampar en el Parque

Acampar en el Parque es una experiencia única, parece que con solo estirar los dedos de la mano se pueden tocar las constelaciones y la luna. El lugar de acampe en el parque se circunscribe a ciertos lugares designados y para tener en cuenta, es un camping Agreste. Cuenta con servicios de baños y duchas.

El restaurante Naturaleza Mística, ubicado dentro del parador, permanece abierto hasta las 22:00Hs.

Es recomendable acampar durante los meses de primavera, verano y otoño, aunque en invierno es posible también.

Elementos mínimos para acampar 48hs

– Ropa cómoda y muda de repuesto
– Ropa de abrigo (en invierno y verano)
– Calzado adecuado para caminatas, con suela antideslizante
– Protector Solar
– Sombrero-gorra
– Mochila
– Carpa de buena calidad para soportar fuertes vientos
– Calentador (recuerde que no está permitido hacer fuego)
– Comida de rápida preparación
– Linterna
– Bolsa de dormir (llega a -10º C en invierno)

Tienda de Regalos

Es común que los que visitan estas tierras quieran llevarse algún recuerdo del lugar, es por ello que dentro del complejo turístico, se encuentra el local comercial “Regionales Talampaya”, donde puede encontrar dulces de la zona, vino patero, confituras típicas, y demás delicatessen. Así como también recuerdos por ejemplo remeras gorras, DVD del parque, tasas, pines, portalápices, y otros productos a un costo accesible.

Historia

¿De qué manera el Parque Nacional Talampaya llegó a convertirse en patrimonio de la humanidad?

En 1893 el geólogo Alfrid Stasmed realiza en territorio riojano un gran hallazgo: Los campos de Talampaya.

Transcurrieron más de 70 años hasta que en la década del 40 el Dr. Joaquín Frenguelli, aporta valiosa información captando el interés de geólogos y paleontólogos de todo el mundo.

El hallazgo de fósiles animales y de flora, así como los estratos geológicos analizados responden a los acontecimientos que tuvieron lugar en el período triásico de la era mesozoica hace 225 millones de años dónde los reptiles eran los dueños de estas tierras.

La formación del cordón cordillerano acontecida hace 60 millones de años, dejó al descubierto este curioso relieve constituido por arcillitas y areniscas compactadas con una visible presencia de óxido de hierro que es el que determina la coloración rojiza de los paredones que afloran en el área.

Este ecosistema es uno de los pocos lugares en el mundo donde claramente se pueden observar las distintas capas que componen el terreno y de qué manera los movimientos internos de la tierra fueron acomodando las placas que la constituyen.

El término Talampaya tiene muchas acepciones, pero la mayoría de los autores coinciden en la siguiente interpretación “río seco del tala”.

En 1975 el gobierno de la provincia de La Rioja crea el Parque Provincial Talampaya. Luego en 1997, a través de una ley, otorga los derechos del lugar a la Administración de Parques Nacionales para que se lo declare Parque Nacional.

Finalmente, el 29 de noviembre de 2000 es declarado por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad.

Más información

El Cañón de Talampaya es el atractivo turístico más importante e impactante del Parque Nacional Talampaya, es visitado por más de 70,000 turistas al año ya que en él se puede apreciar imponentes paredones rojizos de 150 mts., diversas geoformas (El Monje, La Torre, etc), y magnificas manifestaciones rupestres llamadas petroglifos.

En el área del Cañón de Talampaya se encuentran los servicios del único Complejo Turístico del Parque Nacional Talampaya (baños, restaurante, regionales y merchandising, camping, venta de excursiones, etc) que brinda confort e información al visitante, sirviendo además como punto de partida de las excursiones.

El Cañón de Talampaya es un obsequio de la naturaleza y de nuestras generaciones pasadas que trasciende nuestra existencia. Su belleza y tamaño nos hace sentir pequeños ante su majestuosidad.

En sus apacibles espacios usted encontrará la tranquilidad que busca para relajarse de una vida agitada por las ocupaciones y responsabilidades.

Tómese el tiempo para disfrutar de este paisaje y conocer su mística y energía. Observe el emocionante juego de luces y sombras que se producen durante el paseo, sienta el sol y el viento sobre su rostro en cada uno de los recorridos.

Podrá vivir la experiencia, única e increíble, de seguir el vuelo de los cóndores desplegando sus alas para abrazar los paredones del cañón. Y admirar en un amanecer o un atardecer, los rayos del sol iluminando estas singulares tierras rojizas.

Comprenderá que este gran paisaje, formado por la erosión del viento y del agua, nos transmite un sentido de humildad que nace de las interconexiones de todas las formas de la naturaleza y del deseo de cuidar esta tierra.

Como seres humanos, debemos asegurarnos de que las generaciones futuras tengan la oportunidad de crear sus propios vínculos con el Cañón de Talampaya.